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Siéntanse absolutamente libres de visitar CAFEDITOLANDIA cuando les plazca. Mis duendes bloggeros y yo siempre estamos tratando de lograr el mejor ambiente para nuestras visitas. Cualquier reclamo, duda o sugerencia, dirigirse a las direcciones de la Vocería. Eso sería, ¿no?
"Inferno" de Dan Brown

domingo

"El Nuevo"


¿Por qué en todos los anuncios de trabajo colocan "Imprescindible tener experiencia"? Me pondría bastante contento ver aunque fuese una sola vez algo así como "Imprescindible ser nuevo". Pero da lo mismo porque nunca pasará. Porque ser nuevo en cualquier cosa es una lata. Cuando eres nuevo, eres nadie. Si el jefe preguntara:"¿Echamos al nuevo y copramos un microondas?", nadie lo dudaría.
¡Puta que se pasa mal cuando uno es el nuevo! Sobre todo en el trabajo. Al principio siempre queremos quedar bien con todos. Uno se vuelve muy generoso y no paramos de andar ofreciendo cositas:
- ¿Quieren unos dulcecitos de menta?

O cuando vamos a la máquina:
- ¿Alguien quiere café?... y quieren todos. ¡Hueón! A ver como los llevamos. Nos terminamos pegando como quince viajes a la máquinita cargando vasitos de plástico y quemándonos los dedos. Al final quedamos con quemaduras en tercer grado en las yemas. Pero está bien. Uno es nuevo y todavía no hemos cobrado el primer sueldo... pero ya en el primer día hemos gastado como 1.500 pesos por hacernos los lindos... y en cafés.

Uno tiene tantas ganas de caerle bien a todos que nos reímos de todo. Sea lo que sea que te digan:

- Esta es la fotocopiadora, funciona cuando quiere...

- Je, je, je...

- Este es Pepito, ten cuidado con él que es del Colo...
- Je, je, je...


- Ahí se sienta Martínez, no ha venido porque su abuela murió atropellada hace cinco días...

- je, je, je...
Y es que cuando uno es nuevo, continuamente mete la pata y eso nos hace sentir inseguros. Cada vez que se acerca alguien, uno se pega a la pared como diciendo: "Sé que molesto, pero me esfuerzo... algún día formaré parte de este grupo". Y de pronto, en una reunión, nos arrinconamos tanto que sin querer apagamos las luces con la espalda, pero como uno es nuevo, no se da cuenta:

- ¡Mierda! Apagaron las luces.

Y todo el mundo protesta:

- ¿Quién fue?
- ¡Apuesto que fue el hueón nuevo!

Siendo el nuevo (porque cuando uno es nuevo nadie conoce nuestros nombres, sólo eres "el Nuevo") nos damos cuenta de lo poco que valemos, como cuando llaman por teléfono y alguien dice:

- ¿Díaz-Festivo? Aquí no trabaja ningún Díaz-Festivo.

Pero uno asoma la cabeza tímidamente y dice:
- Soy yo.

Y el otro se da vuelta y dice:
- ¡Oigan, el nuevo se llama Díaz-Festivo!

Y los demás se cagan de la risa:

- ¿Díaz-Festivo? ¡Ándate pa la casa entonces po, no te tocaba trabajar hoy!

Pero para sentirse más humillado, la que llama es nuestra santa madre. ¿Y quién más podría llamarnos si somos "el nuevo" po?

- ¿Aló?... bien... aquí, super a gusto... muy acogedor... no, todavía no he firmado... ¡cuando me llamen pues!... sí, sopita... con jamoncito... ya, chao y no me llames más para acá...
Otra cosa que uno hace mucho al ser nuevo es saludar. Has saludado tantas veces a las personas que trabajan contigo que es lógico que uno se confunda. De pronto ves a alguien y uno le mueve las cejas, él se acerca:

- Dime.
- Hola, soy Díaz-Festivo... no te había visto en toda la mañana... ¿trabajas acá?

- Sí, soy el gerente general.
- Ah... felicitaciones... ¿quiere un dulcecito de menta?
Cuando uno es nuevo, como no se tiene un puesto ni escritorio ni nada, uno se siente como un mueble, pero de los que estorban.
- ¿Qué hago?
- Mira... hay que hacer el balance, pero de eso me encargo yo, porque ya tengo bien avanzado el cuento.
- ¿Entonces qué hago?
- Podrías archivar esta documentación... pero no sabes cómo hacerlo.
- Bueno, entonces... ¿qué hago?
- Lo que sea pues... como si no hubiera trabajo que hacer.

Como uno quiere aparentar que está ocupado, nos ponemos a hacer el puzzle del diario:
- ¡Mierda! Ojalá que Pepito no se entere que le hicimos el puzzle que él hace todos los días.

Y es que en una oficina hay una serie de normas que uno no controla: que a Pepito hay que guardarle el puzzle, que no se puede fumar al lado de Claudio, que al gerente general no le gustan los dulces de menta, que Ana y Enrique desaparecen todos los días como a la 1 porque tienen un affair. Por cierto, cuando van saliendo, uno por querer hacer amigos, les dice:

- ¿Van a tomar algo? Me voy con ustedes.

En fin. Haga lo que uno haga, siempre metemos la pata.

Al final, como en todas partes nos sentimos incómodos, nos vamos al baño, porque es el único lugar donde parece que no estorbamos. Y allí nos quedamos tranquilitos, lejos del estrés. -son cuatro paredes, pero que permiten desahogarnos mucho y ahí nos quedamos un buen rato. Además, tiene agua potable, luz, calefacción. Incluso terminamos comiéndonos la colación sabrosamente ahí. Le tomamos un cariño tremendo al inodoro, nos hacemos amigos de él, porque es el único que no se mete con nosotros...
Menos mal que nadie es "nuevo" eternamente. Un día llegará a la oficina otro que pasará a ser "el Nuevo"... y entonces votaremos a favor de comprar el microondas...

lunes

Antes, ahora, después

"Y con el tiempo me he dado cuenta que sólo he sido lo que no esperaba ser, sino lo que otros han esperado que sea... ya es tiempo para mí."

Esa frase la escribí yo un día... no recuerdo en realidad si se me ocurrió, como se me han ocurrido muchas otras cosas, o si lo habré oído en algún lugar y lo adopté para mí... es una frase que quizás para muchos no diga mucho... pero a mí siempre me llamó la atención...

Pero bueno... no es sobre la frase por lo que quiero escribir... sino sobre mí...

Sobre mi antes... mi ahora... y mi después...

Antes...

... antes yo era un tipo singular... único... irrepetible... y por todo eso yo daba gracias... porque entonces me convencía de que si yo era único, entonces nadie podría vivir la vida como yo opté vivirla... diferente al resto... mirando al mundo con otros ojos... aceptado por muy pocos... sintiéndome solo cada dos o tres semanas... según las lunas claro... antes... antes cuando yo pensaba que la vida era algo más que lo que se decía, leía, veía, cahuineaba o mentía sobre ella... antes cuando yo pensaba que tenía un don especial de ver lo que me rodeaba en forma única... antes... cuando yo no pensaba en mí...

Ahora...

... ahora todo eso ha cambiado un poco... me siento valiente... transgresor... rebelde... imbécil... y no sé si dar las gracias o pedir auxilio... he optado... he cambiado... me siento y me veo diferente a mí mismo... quizás aún veo al mundo con otros ojos... pero las metas y objetivos ya no son los mismos... ahora me siento muy solo... pero ese es el costo de lo que he optado... ahora no me puedo quejar... ahora... que pienso en mí y estoy muerto de miedo...

Después...

... después todo será diferente... nada volverá a ser como ha sido siempre... después espero que el arrepentimiento se haya olvidado de mí y no me venga a visitar tan pronto... después vendrán tiempos siempre mejores... después sólo podré darme gracias a mí mismo por haber hecho lo que debí haber hecho hace rato... después... cuando ya les haya pedido disculpas a todos quienes haya defraudado... después... cuando me haya dado cuenta que la vida realmente era diferente y maravillosa... después que pase lo que tenga que pasar... después... cuando yo, al final, esté feliz y conforme conmigo mismo...

NOTA: Hoy, 09 de Enero de 2006 he decidido poner fin a mi carrera universitaria indefinida e indeclinablemente... hoy opto por mí... por ser yo y no mentir más... hoy... que por fin he decidido algo en mi vida consciente y libremente...

miércoles

8.122...


... días llevo vivo...
¿Gracias?
¿Gracias a la vida que me ha dado tanto, como decía la Violeta?
No sé...
Y no es que quiera ser un malagradecido con la vida que me ha tocado construir... pero tampoco es la gran cosa... no sé...
Cuando hice ese cálculo de los días que llevaba vivo (pueden hacerlo aquí) me costó al principio creer que he tenido todas esa cantidad de tiempo en mi poder y en realidad he hecho bastante poco por mi propia vida...
La verdad es que esa curiosidad que me dio por saber cuántos días llevaba vivo se transformó sorpresiva y lamentablemente en una tremenda nostalgia...
Nostalgia por querer saber dónde están... dónde se fueron... ¿realmente he vivido eso?... qué mierda habré hecho para sentir nostalgia por ellos y no una grata melancolía...
Me cuesta creer que después de todo este tiempo sólo sea capaz de concluir lo siguiente: siento profundamente que con algo más de 22 años encima, todo lo que he hecho, no me hace sentir en nada contento conmigo mismo...
"Pero obvio", podrán pensar ustedes... "Yo igual", también puede ser un pensamiento válido...
Pero no es desconformismo... es un sentimiento de vacío inmenso... y créanme... no hay sentimiento peor que el vacío...
Muchas personas, por quienes sí doy gracias a la vida por haberlas puesto en mi camino, probablemente leerán ésto y pensarán: "Ya salió este hueón con sus achaques sentimentalistas de siempre..."
Ojalá fuera sólo eso, amigos... pero no... esta vez es algo en serio... es algo que sé que no puede estar bien... ya no me siento cómodo ni mirándome al espejo... nada me satisface... sí... tras 8.122 días de vida, no puedo seguir mintiéndome ni mintiéndole a todos diciendo que estoy bien en todo o que me va bien en todo...
Ahora que escribo todo ésto me siento mucho peor... porque quiero ser lo más sincero posible... pero en toda esa cantidad de días de existencia, debo reconocer que he mentido mucho... he mentido para proteger a mucha gente... he mentido para salvar mi pellejo... he mentido para lograr cosas que de otra forma no hubiese logrado... he mentido... y eso es malo... feo... y no ha pasado un puto día en que no me arrepienta de haberle mentido incluso a la gente que más amo y estimo... porque no es consuelo saber que nunca he mentido por hacerle daño a nadie... no... porque finalmente sí le he hecho daño a alguien... a mí...
Estoy aburrido de todo eso...
Van 8.122 días y contando... y desearía tanto que hubieran sido diferentes... desearía tanto... no... desear es egoísta... necesito cambiar todo eso... mi pasado no me hace sentir pleno conmigo... pero puedo hacer mucho por mi futuro... ojalá que en 8.122 días más, esta historia sea absolutamente diferente...
Desde ya pido disculpas... pero necesito cambiar... no mentir ni mentirme más... sacrificar todas aquellas cosas que he tenido para ser feliz... necesito empezar de nuevo... de 0... porque desde hoy comienza mi vida...
He dicho...


domingo

Bienvenido 2006

Ya.
Llegó no más.
Y durante 365 días tendremos que soportarlo.
Llegó el 2006.
Y con él, estoy seguro, llegarán buenas nuevas para todos... pero para equilibrar las cosas, también traerá de esas cosas que no queremos que ocurran...
Pero, that's the way it is, y así todos tendremos 365 nuevas páginas en blanco para escribir nuestras vidas...
Yo ya estoy ocupando la primera...
Extiendo mis felicidades a todos quienes pasen por aquí y lean este mensaje... que este año sea el mejor de todos en todo lo que se hayan propuesto...
Un abrazo cibernético, pero afectuoso...
No queda más que despedirme diciendo... ¡¡bienvenido 2006!!
    Puede ser que quede
    un solo instante o una eternidad
    no sabes lo que tienes por andar
    el tiempo lo dirá.
    Puede ser que todo lo que sueñes
    se haga realidad
    que un segundo en el camino pueda más
    que una vida entera en la oscuridad
    Ven, déjate llevar por el corazón
    no te rindas nunca y ya verás.
    Lejos llegarás, si te falta fuerza en el camino
    sabes bien que contarás conmigo.
    Dime lo que quieres, dime lo que piensas,
    dime lo que sientes cuando lo sientas.
    Dime lo que sientas y no te arrepientas.
    Dime que tú puedes, dime que tú sueñas, no te desesperes cuando te pierdas.
    Dime que lo intentas y no te arrepentirás
    Cada vez que pierdas la partida
    juega una vez más.
    Recuerda que la herida sanará,
    atrévete y verás.
    Cada vez que sientas que la vida
    te ha dejado atrás
    no olvides que aún hay tiempo
    para despertar
    un nuevo sentimiento
    grande como el mar.
    Ven, déjate llevar por el corazón
    no te rindas nunca y ya verás.
    Lejos llegarás, si te falta fuerza en el camino
    sabes bien que contarás conmigo.
    Dime lo que quieres, dime lo que piensas,
    dime lo que sientes cuando lo sientas.
    Dime lo que sientas y no te arrepientas.
    Dime que tú puedes, dime que tú sueñas, no te desesperes cuando te pierdas.
    Dime que lo intentas y no te arrepentirás
    Cada golpe del destino
    cada amigo que se va
    deja huellas que ni el tiempo borrará.
    Cada paso en el camino
    nos acerca un poco más
    a ese sueño que algún dí­a llegará.
    Ven, déjate llevar por el corazón
    no te rindas nunca y ya verás.
    Lejos llegarás, si te falta fuerza en el camino
    sabes bien que contarás conmigo.
    Dime lo que quieres, dime lo que piensas,
    dime lo que sientes cuando lo sientas.
    Dime lo que sientas y no te arrepientas.
    Dime que tú puedes, dime que tú sueñas, no te desesperes cuando te pierdas.
    Dime que lo intentas y no te arrepentirás