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"Inferno" de Dan Brown

domingo

El sueño es vida

De las pocas veces que la vida me ha demostrado que hay cosas que por más que uno las anhele, tardan demasiado en llegar o que cuando al fin llegan ya no tenemos muy claro para qué las anhelábamos, sólo la última vez que me ocurrió, me pilló demasiado desprevenido.
Sobre mis estudios universitarios y los problemas que en el camino tuve que enfrentar para anhelar convertirme en Profesor de Inglés, y que ya ni recuerdo si los he tratado en algún post anterior o no, no me voy a referir en este post en particular.
Pero lo haré aunque no quiera. Porque quiera o no yo, en un momento determinado de mi existencia decidí ser algún día un profesor. Y hoy, hace un poco más de un mes, ejerzo ese trabajo sin haber terminado mis estudios.
Lo más "freak" del tema es que estoy haciendo clases (como reemplazo) en el mismo Liceo donde estudié por más de 10 años.
Seis 1ºs medios y dos 2ºs medios son los cursos que me eché a cuestas cuando dije "Sí", no muy seguro de mí mismo, a la persona que depositó en mí toda su confianza para desempeñarme en dicho trabajo.
Desde eso ya ha pasado un mes. Y si bien hubo dos semanas de vacaciones entre medio, me tomé tan en serio mi trabajo que no he descansado ningún minuto por buscar información, prepararme día a día para enfrentar como corresponde a unos 45 personajes que forman un curso.
Hace dos noches, antes de dormir, lloré. Lloré porque al final, tras todo lo que sufrí y pasé al fin estaba viviendo el sueño que tuve hace seis años: hacer clases en mi ex colegio.
Sólo el tiempo y los alumnos serán capaces de enjuiciar mi metodología, paciencia, entrega y profesionalismo. Porque ahora, más que nunca, estoy muy seguro de que un título no hace a una persona un profesional. Eso es un trámite burocrático, un diploma que se enmarca en la pieza o en la sala de estar para que todos lo admiren.
Da lo mismo cuántas veces la vida te tire al suelo y te trate como un insecto bajo la lluvia, siempre habrá una oportunidad de demostrarnos a nosotros mismos que no es contra la vida con la que tenemos que luchar o encarar para superar nuestros problemas, sino contra nosotros mismos. La vida me ha enseñado que el único enemigo real que he tenido para impedirme lograr mis sueños y anhelos, soy yo mismo. Y que sólo yo puedo superar los problemas incluso, cuando ni siquiera quede confianza en nosotros mismos.
No sé si quiero morir siendo profesor, pero durante el tiempo que lo sea, simplemente trataré de entregar mi 1000%, porque mal que mal, un día, hace unos seis años, lo soñé.
    Puede ser que quede
    un solo instante o una eternidad
    no sabes lo que tienes por andar
    el tiempo lo dirá.
    Puede ser que todo lo que sueñes
    se haga realidad
    que un segundo en el camino pueda más
    que una vida entera en la oscuridad
    Ven, déjate llevar por el corazón
    no te rindas nunca y ya verás.
    Lejos llegarás, si te falta fuerza en el camino
    sabes bien que contarás conmigo.
    Dime lo que quieres, dime lo que piensas,
    dime lo que sientes cuando lo sientas.
    Dime lo que sientas y no te arrepientas.
    Dime que tú puedes, dime que tú sueñas, no te desesperes cuando te pierdas.
    Dime que lo intentas y no te arrepentirás
    Cada vez que pierdas la partida
    juega una vez más.
    Recuerda que la herida sanará,
    atrévete y verás.
    Cada vez que sientas que la vida
    te ha dejado atrás
    no olvides que aún hay tiempo
    para despertar
    un nuevo sentimiento
    grande como el mar.
    Ven, déjate llevar por el corazón
    no te rindas nunca y ya verás.
    Lejos llegarás, si te falta fuerza en el camino
    sabes bien que contarás conmigo.
    Dime lo que quieres, dime lo que piensas,
    dime lo que sientes cuando lo sientas.
    Dime lo que sientas y no te arrepientas.
    Dime que tú puedes, dime que tú sueñas, no te desesperes cuando te pierdas.
    Dime que lo intentas y no te arrepentirás
    Cada golpe del destino
    cada amigo que se va
    deja huellas que ni el tiempo borrará.
    Cada paso en el camino
    nos acerca un poco más
    a ese sueño que algún dí­a llegará.
    Ven, déjate llevar por el corazón
    no te rindas nunca y ya verás.
    Lejos llegarás, si te falta fuerza en el camino
    sabes bien que contarás conmigo.
    Dime lo que quieres, dime lo que piensas,
    dime lo que sientes cuando lo sientas.
    Dime lo que sientas y no te arrepientas.
    Dime que tú puedes, dime que tú sueñas, no te desesperes cuando te pierdas.
    Dime que lo intentas y no te arrepentirás